16ª CONFERENCIA MUNDIAL DEL FORO INTERNACIONAL DE ABOGADOS ESPECIALIZADOS EN VIAJES Y
TURISMO
Buenos Aires
3 al 7 de Octubre de 2004
“Rol del Abogado en la implementación de Proyectos
Turísticos Integrados: El caso del Camino del Gaucho”
Dra. Graciela Güidi(·)
I. INTRODUCCIÓN
Cuando IFTTA me propuso la Secretaría Académica de la Conferencia, con la que me he
sentido honrada, el programa elaborado, siguiendo la tónica general de las precedentes reuniones,
identificó áreas temáticas generadoras de conflicto a fin de aportar los modos de
resolución, a través de las diversas exposiciones y ponencias a desarrollarse.
No obstante, me pareció interesante referirme al rol que nos toca cuando debemos diseñar
herramientas jurídicas para implementar proyectos de desarrollo turístico, apuntando en dicho
diseño a atenuar la posibilidad de futuros conflictos, tarea para la cual se requiere integrar los propios
conocimientos en equipos interdisciplinarios que aporten las distintas visiones desde la unidad
proyectual.
Cuando empleamos la expresión “proyectos turísticos integrados” hacemos
referencia a proyectos construidos desde la sociedad en un proceso continuo de consensos público –
privados, que promueve formas de interacción entre lo físico natural, cultural, socioeconómico y
político para lograr garantizar la sustentabilidad de todos y cada uno de los proyectos imbricados.
La participación de emprendedores en un proyecto integrado requiere que la destreza de cada uno
no se agote sólo en la correcta evaluación de las variables económicas y financieras de su
negocio, sino que es necesario integrar a su estrategia una profunda comprensión de los fenómenos
políticos, sociales, macroeconómicos, culturales, psicológicos y físico ambientales que
interactúan sobre sus objetivos y que, por lo tanto, afectarán a la competitividad de su
empresa.
Este proceso de complementación en la búsqueda de la competitividad, competitividad
sistémica, tiene como requisitos indispensables: la aptitud de los empresarios; su actitud, tanto en lo que se
refiere a la capacidad emprendedora como a su intención de cooperación; una infraestructura
institucional que permita la organización para la construcción colectiva.
Queda claro que el campo de las responsabilidades es compartido:
· los empresarios con la reestructuración de su empresa,
· el Estado con un rol conductor, facilitador del proceso y una organización apta para
garantizar la calidad de las decisiones de inversión y el éxito de su implementación,
y
· las fuerzas sociales con su inserción en los distintos ámbitos propicios para
recuperar su protagonismo y aportar sus experiencias.
La competitividad sistémica antes señalada sólo puede alcanzarse a partir de
acciones concertadas entre los distintos actores protagonistas con intereses de diverso carácter y alcance,
pero con objetivos comunes de desarrollo.
Los proyectos integrados constituyen un sistema de inversión cuando se han identificado varios
proyectos particulares cuyas inversiones son complementarias y la ejecución de cada uno potencia
recíprocamente los beneficios del resto, minimizando al mismo tiempo los riesgos.
Tal sistema de inversión, al incorporar escala, permite la recurrencia al financiamiento
mediante el uso de herramientas típicas de los mercados de capital, además del
crédito.
No sólo se requiere analizar la factibilidad de cada uno de los componentes del proyecto
integrado en forma independiente, sino también del conjunto, sobre la base que existirá un compromiso
de los actores con la totalidad de las partes, garantías comunes para su ejecución y acuerdo sobre la
distribución de los beneficios y tiempo de realización.
En síntesis:
· El desarrollo del proyecto integrado implica un proceso de transformación en las
formas de relacionarse, y de abordar las cuestiones socioeconómicas y productivas.
· El proceso de transformación requiere de una genuina participación en todas las
instancias de construcción y operación, que permita alcanzar niveles cada vez más altos de
conocimiento a los actores involucrados.
· Esto debe concurrir al desarrollo social como punto de partida del desarrollo
económico.
· Por ello es necesario vertebrar instituciones y formas de asociatividad, de
articulación y de generación de acuerdos y consensos que, basados en una recíproca confianza,
garanticen a su vez seguridad jurídica a los integrantes del proyecto.
La identificación de los proyectos integrados, así como el diseño de los
compromisos jurídicos y financieros para su efectiva ejecución, abre una línea de trabajo e
investigación pero, por sobre todo, promueve en quienes comprendan su importancia un cambio cultural profundo,
que sin desconocer el interés del beneficio individual en los negocios, aborde en forma concreta y
práctica las ventajas del ejercicio solidario de las actividades propias y comunes.
Para ello, es necesario diseñar una metodología apta para la identificación de
los proyectos que han de integrarse, para su evaluación y financiamiento, e implementar el marco
jurídico que permita su posterior ejecución.
Todo ello, a partir de un previo diagnóstico común: las condiciones naturales y
culturales que reflejan la potencialidad del producto para constituirse en atractivo turístico.
II. EL CASO DEL CAMINO DEL GAUCHO
Los precedentes conceptos resultarían abstractos de no mostrar en los hechos el caso del Camino
del Gaucho como proyecto turístico integrado de desarrollo sustentable.
II.1. La gestación del proyecto
En 1995, la Fundación CEPA, de la ciudad de La Plata, cuyo presidente es el Arq. Rubén
Pesci, institución con 30 años de trayectoria en temas ambientales, concibió la idea del Camino
del Gaucho como un gran proyecto de turismo cultural y rural para rescatar y poner en valor la extraordinaria cultura
pampeana, uno de cuyos elementos es la cultura ecuestre que ha permanecido viva a través del
tiempo.
En Argentina el proyecto se localiza en una franja aledaña a la franja costera de la Provincia
de Buenos Aires, pero más allá de las fronteras nacionales, el Sur de Brasil y Uruguay comparten la
tradición gauchesca.
Desde su comienzo el Proyecto ha estado auspiciado por UNESCO.
Desde su concepción hasta 1997 se trabajó en el relevamiento de información tanto
desde el punto de vista del patrimonio natural existente como de las características de los distintos actores
existentes en el área, la que se encontraba socioeconómicamente deprimida a pesar de las
potencialidades con que contaba.
El relevamiento, a la par de sus implicancias científicas, fue produciendo progresivamente
adhesiones y consensos que enriquecieron y perfilaron la factibilidad del proyecto.
No obstante, desde 1997 se produjo un “impasse”, producto de los vaivenes
socioeconómicos de nuestro país.
Sin embargo, en el año 2000 y a pesar de las dificultades, con el impulso de la Municipalidad
de Mar Chiquita y un grupo de empresarios, el proyecto cobró nuevamente vigencia.
Así fue que el 7 de setiembre de 2001 se constituyó una asociación civil sin
fines de lucro denominada “Red de Ecomuseos Camino del Gaucho” con la participación de todos los
actores privados localizados en el territorio de la Provincia de Buenos Aires abarcado por el proyecto y cuyo objeto
es “fomentar de manera integrada el desarrollo ambiental, cultural, turístico y económico de los
asociados” que comparten el Proyecto al que venimos haciendo referencia. La citada asociación obtuvo
personería jurídica en el mes de diciembre de 2002 por Resolución del Director de Personas
Jurídicas de la Provincia de Buenos Aires.
En el mismo estatuto de la Asociación Civil se designó a la Fundación CEPA como
Gerencia Técnica de la Red, en virtud de su condición de autora y promotora del Programa Camino del
Gaucho que ha dado origen a la Red de Ecomuseos.
II.2. Los alcances del Programa Camino del Gaucho
El Programa se propone:
§ Conservar la naturaleza y la cultura de la región, para contribuir al desarrollo
sustentable de la misma.
§ Promoviendo la alternativa del turismo rural como forma económica más
sustentable.
§ Regenerando empleos rurales por vía del turismo, la conservación y las
prácticas agrarias limpias.
§ Para generar nuevas riquezas que retengan la población rural y contribuyan a la
conservación del patrimonio cultural y natural de la región.
Desde el punto de vista natural:
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EL ORIGEN DEL PROGRAMA Y LOS
VALORES AMBIENTALES DE UNA REGION
La Naturaleza